Una fisura anal es algo molesto en cualquier paciente que la padezca, porque causa dolores y sangrado durante la evacuación intestinal.


La cura para este mal, van desde tratamientos sencillos como baños de asiento, mayor ingesta de fibra y en los casos más extremos hasta cirugía.

Aquí enumeramos algunas de las causas de las fisuras anales, para que te prevengas:


  1. Estreñimiento: pasarse mucho tiempo en el baño porque existe estreñimiento y luego defecar heces duras, incrementan el riesgo de un desgarre en el ano, por lo cual se recomienda tomar más agua, dejar los refrescos y como se dijo previamente, aumentar la ingesta de fibras.
  2. Sexo anal: esta práctica sexual no se debe hacer directamente, porque se corre el riesgo de una fisura, ante la presión de la penetración. Se recomienda realizar una dilatación manual del ano de forma lenta y progresiva con lubricante, con el fin de evitar lesiones que podrían requerir una cirugía.
  3. Enfermedad de Crohn: la inflamación crónica del tracto digestivo provoca que el revestimiento del canal anal sea más vulnerable a una fisura. Se recomienda tener un seguimiento de un especialista cuando se tenga esta enfermedad.
  4. Parto: las fisuras anales son comunes al momento de dar a luz, debido a los esfuerzos de expulsión en el parto que realiza una mujer, aunque afortunadamente la cura es más sencilla con lavados de agua caliente que cerrará la fisura, pero en caso de seguir con las molestias, debes acudir con el especialista.

Si tienes una fisura anal, debes tratarte inmediatamente con el Dr. Emilio Vargas Huerta. Solicita tu consulta.



Artículo realizado con información de los sitios Mayo Clinic, Grupo Gamma y Crecerfeliz.